lunes, 10 de mayo de 2010

COLOMBIAN AVOCADO GAINING GROUND AMONG EU CONSUMERS


06/05/2010
While in 2009 24 tons of avocados exported to that destination, the number is 64 tons so far during the current year
Last year there were 21 700 hectares which produced 225 375 tonnes of the fruit this year is expected to produce 226 400 tonnes.
Bogota, May 6, 2010. Colombian agro entrepreneurs continue giving good news for the country's economy, thanks to increasingly open up new export markets for various products with the support of organizations like the Colombian Agricultural Institute (ICA).
This time shift corresponds Hass, fruit recognized by experts as one of the most exotic, nutritious and tasty produced in Colombia, which now jumps the bandeja paisa, among other dishes to the dining- European Union.
And although previously there had been some product exports to that block by brokers dedicated international food trade, in this case involves a farmer who, after the respective contacts with the accompaniment of ICA, managed to realize their first sale directly.
Indeed, Luis Becerra, an entrepreneur who has agro cultivation in the department of Huila, this week sent a container with 20 tons of Hass avocados that left Corabastos wineries in Bogota to Santa Marta port, thence to depart board a vessel bound for Maersk Rotterdam (Netherlands), where he arrived after a voyage of 14 days with final destination market of France, a country that ranks as the second largest consumer of the fruit worldwide after the United States.
The businessman who managed to take this important step and is growing in La Station, located between the towns of Gigante and Garzon, reported that this first order is 5,000 boxes worth 22,500 euros and was acquired by the company Elqui Import Fruits.
Becerra said that by the middle of this year, plans to send another request but this time from 40 tons to the idea is to increase the number hereafter, but to achieve said required the union of several producers, a task that is today.
According to the employer, one of the main attractions that sell the product in foreign markets has to do with price, since this season is paying off very well.
Becerra is confident that, in conjunction with the ICA, the agro-business and in particular avocado producers are making "a good job with that product and we are going to be a power and a big competitor in the global market since we have an excellent quality. Now we must fight so that we can also export to other major markets such as Canada and the United States. "
In this regard, the CEO of ICA, Luis Fernando Caicedo Lince, said the agency is working hard within the parameters established by the Ministry of Agriculture and Rural Desarrollo (MARD), in order to sign the corresponding phytosanitary protocols and those needed for agribusiness continue on the path of growth.
"In the case of the avocado, we have several open negotiation process with partners in Colombia and we hope that this work of opening new markets successfully completed," said the manager.

EL MERCADO DE EE.UU.ABRE SUS PUERTAS A LA PAPAYA COLOMBIANA

  • En el país había aproximadamente 5.700 hectáreas sembradas con la fruta en 2008, las cuales produjeron ese año 178.000 toneladas.
  • Los principales proveedores de papaya a EE.UU. son México, Belice y Brasil, pero Colombia está en condiciones de ubicarse en segundo lugar, según proyecciones de los cultivadores.

Bogotá, D.C., abril 30 de 2010. Luego de cinco años de arduas negociaciones lideradas por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), bajo los lineamientos del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR), el gobierno de Estados Unidos acaba de dar a conocer una noticia que estaban esperando los agricultores colombianos, particularmente los que se dedican al cultivo de frutas.

En efecto, el Animal and Plant Health Inspection Service (Aphis) del Departamento de Agricultura de EE.UU. (Usda, por su sigla en inglés), aprobó finalmente la comercialización en ese mercado de las papayas que se cultivan en todo el territorio colombiano.

El ICA comenzó a trabajar a finales de 2004 en el Análisis de Riesgo de Plagas para la exportación de papaya al país norteamericano, de tal manera que coordinó las visitas que en conjunto con Aphis se hicieron a la zona norte del Valle del Cauca, la principal región productora de esta fruta en Colombia.

Luego de verificar el cumplimiento de los requisitos fitosanitarios, especialmente que la zona es de baja prevalencia de la mosca (mediterránea y suramericana de la fruta), EE.UU. decidió dar la respectiva certificación para el ingreso del producto, no sólo del que se produce en el Valle sino para el de todo el país.

Es de señalar que el proceso de detección de moscas de la fruta se realiza mediante el monitoreo con trampas que permite establecer la distribución, índices de prevalencia y especies presentes en un área determinada. Dichas redes de trampeo se instalan en rutas a lo largo de las principales vías de movilización de frutas desde y hacia centros de consumo, núcleos de producción, puertos, aeropuertos y pasos de frontera, e igualmente se complementan con la vigilancia en predios de producción de fruta para exportación de acuerdo con la Resolución ICA 1806 de 2004.

Esta gestión ha permitido, entre otros logros y de acuerdo con la Resolución 2696 del ICA, que la zona norte del Valle del Cauca, que como se indicó es la mayor productora de papaya en Colombia, haya sido declarada como área de baja prevalencia para Anastrepha complejo fraterculus, Anastrepha grandis y Ceratitis capitata”.

El Gerente general del ICA, Luis Fernando Caicedo Lince, al expresar su satisfacción por este nuevo logro del agro colombiano, en esta oportunidad con el mercado de EE.UU., manifestó que las condiciones bajo las cuales se podrá exportar la papaya a ese país consisten básicamente en demostrar ante todo la inexistencia de la mosca de la fruta, desde su cultivo hasta el destino final.

Igualmente, hay otras exigencias como no superar una maduración del 25 por ciento; garantizar salas de empaque con resguardo y aisladas; y finalmente llevar a cabo la inmersión de la fruta en agua caliente, que no constituye un tratamiento cuarentenario como tal sino una práctica adicional que ayuda a disminuir las pudriciones por hongos y evita otros eventuales problemas, explicó el funcionario.

PROCESO DE LA AGRICULTURA

video

sábado, 8 de mayo de 2010

CARACTERISTICAS DEL SECTOR AGRICOLA COLOMBIANA EN LA ACTUALIDAD




La población rural de Colombia es de casi doce millones de habitantes, más de ¼ de la población total. Según el Ministerio de Agricultura, en 2004, siete de cada diez de estos habitantes se encontraron por debajo de la línea de pobreza, más del doble que en 1992, según lo registró entonces el Banco Mundial. Actualmente, en el campo colombiano se aprovechan 50 millones de hectáreas y se pueden diferenciar tres grandes sectores productivos: el sector que produce especialmente para el mercado interno (arroz, maíz, soya, cereales en general, papa, fríjol y otras leguminosas, algodón, panela, frutas y algo de aceite de palma), el sector dedicado con prioridad a las exportaciones (cultivos tropicales permanentes, como banano, café, plátano, azúcar, flores y algunas frutas tropicales) y el sector pecuario (principalmente de ganado de carne y leche, avicultura y porcicultura). Entre 1991 y 2001, el PIB agropecuario anual creció en promedio 1,25%. Los campesinos e indígenas participan con el 67% de la tierra cultivada en productos agrícolas.

El total de la tierra con vocación agrícola es de 14 millones de hectáreas, de las cuales se están explotando sólo algo más de 5 millones. En sentido contrario, la ganadería, que representa hoy el 43,5% de la producción agropecuaria, ocupa 40 millones de hectáreas, sobrepasando por más de 20 millones la cantidad de tierra clasificada con este uso potencial. Otros 5 millones están en bosques.

Los cultivos tropicales, incluyendo el café, son el 40% del PIB agropecuario y el resto (16,5%) lo completan los cultivos dedicados al abastecimiento del mercado nacional. Antes de 1990, previamente a la liberalización de la economía, la ganadería era tan sólo el 33% de la producción rural total, los cultivos tropicales para exportación representaban el 41, 5% y los proveedores de alimentos y productos agrícolas para el mercado colombiano eran el 24,5%. Lo perdido en cultivos semestrales, casi un millón de hectáreas, se trasladó en una buena proporción a la ganadería. Los géneros tropicales, a pesar de la caída del café en más de 300.000 hectáreas, mantuvieron su participación en el PIB debido al crecimiento en cultivos de palma africana y caña de azúcar.

publicado por el tiempo

El Sector Agrícola Colombiano

El sector agropecuario afronta en la actualidad una compleja coyuntura, ante la cual es necesario que el Gobierno Nacional tome una serie de medidas urgentes, que ante la sensación de vacío existente le devuelvan la confianza y la estabilidad al sector. A pesar de los esfuerzos del Estado por lograr una solución a los problemas de inseguridad, los índices de asesinatos y secuestros aumentan cada día. Muchos de estos delitos están siendo cometidos por organizaciones subversivas, pero otra gran parte son obra de delincuentes comunes. La estrategia contra la violencia, diseñada por el Gobierno Nacional, no está dando los resultados esperados.

Como bien lo manifestara el Presidente de la República, con los recursos de la reforma tributaria se requiere, con carácter urgente, incrementar la presencia permanente de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional en todo el territorio del país, así como el afianzamiento de las instituciones judiciales. La Nueva Fuerza Democrática espera que estos recursos sean destinados para este fin.

Sin desconocer que la caída de los precios internacionales en productos como el café, las flores, el banano y el algodón, entre otros, ha sido factor preponderante de la actual crisis, la situación de precios se ha visto agravada ante la imposibilidad de mantener en esta coyuntura una tasa de cambio real, que aliviara, al menos en parte, el efecto negativo del mercado internacional.

No solamente ha sido imposible un manejo cambiario compensatorio, sino que la incontrolada entrada de capitales del exterior ha venido a reforzar la tendencia depresiva de los precios, a través de la revaluación del peso. Al mismo tiempo, la revaluación y el comportamiento de los precios internacionales empiezan a incidir sobre la producción agrícola nacional a través del deterioro de la protección relativa que proporcionaban en su momento las franjas de precios, y de la importación de productos sustitutivos para los cuales no se previó una política clara más allá de las franjas.

El difícil balance que está tratándose de lograr en el mercado cambiario, intentando diferenciar la procedencia de los capitales, para desincentivar los capitales malos sin que repercutan sobre las exportaciones, terminan por afectar nuevamente al sector agropecuario no exportador, ya que la revaluación de hecho sobre las divisas en efectivo incrementa el contrabando a través de las fronteras con Ecuador y Venezuela.

Esta situación amerita medidas en tres campos complementarios: (1) en la implementación de una política de estabilización de corto plazo que controle el ingreso de capitales repatriados, sin perjuicio de introducir estímulos al ingreso de capitales hacia la inversión productiva en el país. (2) Sin embargo, en la medida en que esta política pueda generar un mayor diferencial cambiario, el Gobierno Nacional debe actuar de manera urgente en ejercer un mayor control aduanero en las fronteras con Ecuador y Venezuela. (3) Se debe redefinir la protección que el Gobierno ha dispuesto a través de las franjas de precios, de manera que ellas tomen en cuenta la revaluación del peso y otras condiciones del mercado internacional, que permiten una competencia desleal en contra del agro colombiano. Esta protección debe ser clara y reflejar la posición especial que el Gobierno ha querido darle al sector agropecuario. Incluso deben explorarse otros mecanismos alternativos a las franjas de precios, en caso de que ellas no permitan la adecuada protección que debe tener el sector.

Dentro del Plan de Desarrollo Económico, la actual Administración se comprometió con la aplicación de un ambicioso programa de distritos de riego. Estas inversiones, que eventualmente pueden ser la solución para que muchas zonas del país no se vean afectadas por el verano, continúan sin realizarse.

Por muchos años el Estado ha tenido abandonado al campesino colombiano. Los jornales, en términos reales, del sector agropecuario han venido decayendo sistemáticamente. El país no podrá recuperar la paz en el campo mientras no haga un esfuerzo por recobrar la calidad de vida de los campesinos.

A la inseguridad, a la crisis de precios y a la desprotección acelerada del sector se han superpuesto otros factores, entre los cuales adquiere especial importancia la crisis institucional del Estado. Esta se refleja especialmente en el sector agropecuario, en entidades como el Idema y la Caja Agraria, que afrontan una paralización de hecho e indirectamente a través de la absoluta ineficiencia de la Aduana Nacional en controlar el contrabando y las exportaciones ficticias.

Si bien es cierto que el Gobierno heredó el problema de la Caja Agraria, no puede seguir ignorando la solución inmediata del mismo. La parálisis de la entidad traerá perjuicios graves al país, inclusive poniendo en jaque no solo el crédito y la producción agrícola campesinas, sino al propio sector financiero. En años anteriores, el Congreso Nacional aprobó una capitalización de la entidad. A hoy, el Gobierno le adeuda a la entidad una suma cercana a los 59 mil millones de pesos. Estos recursos se requieren urgentemente para que la entidad pueda continuar desarrollando su objetivo social. Esta capitalización debe, necesariamente, ir acompañada de una reestructuración y un compromiso de eficiencia por parte de la entidad.

Para el sector agrícola es imprescindible que tanto en la Caja Agraria como en el sector financiero, se revisen las condiciones de prórroga para créditos vencidos para algunas regiones y sectores que han sido golpeados duramente por algunos de los factores que inciden en la crisis: la inseguridad, el verano, la baja de precios internacionales, las dificultades de mercadeo, el contrabando, etc.

viernes, 7 de mayo de 2010

historia grafica del desarrollo de la agricultura colombiana

La Agricultura en Colombia es regulada dentro de las funciones del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural del gobierno colombiano.
Colombia cuenta con activos de un valor inapreciable para la economía y la paz si potenciamos a la agricultura, los bienes y servicios ecológicos. El factor humano, es decir, los campesinos y los grupos étnicos, la biodiversidad del país, así como experiencias valiosas aunque dispersas, son algunos factores que podrían hacer de la agricultura ecológica un motor de empleo, aumento y diversificación de exportaciones y consolidación de tejido social.

Existe en la actualidad un mercado mundial de productos ecológicos de 25 mil millones de dólares, que se duplica cada tres años, conformado por consumidores alemanes, norteamericanos, japoneses o belgas, que prefieren ciertos alimentos y otros productos elaborados mediante procesos ecológicamente sostenibles. Se trata de consumidores que no sólo pretenden el acceso a productos limpios, sino también la equidad económica para los productores de los países en desarrollo.


Como se sabe, trátese de la producción de una rosa, del café o de algún producto ilícito, la configuración de la cadena les adjudica a los comercializadores y otros agentes externos la mayor parte de la tajada. Que lo digan los cultivadores de flores de la Sabana de Bogotá, los empobrecidos cafeteros o los cocaleros, que se quedan con una fracción ridícula del precio de venta final en Nueva York.

La alternativa de los productos ecológicos se asocia con el concepto del “mercado justo”. Representa la oportunidad de mayores ingresos para la economía campesina de países como Colombia, la oportunidad de generar empleo para la población más vulnerable, la campesina y, por ende, la posibilidad de incursionar en mercados internacionales.

Alimentos, fibras industriales, maderas, productos medicinales, son algunos de los nichos del mercado mundial. Desde café ecológico hasta piña frita y cuanto “chip” de frutas se pueda imaginar, de mango o maracuyá; enlatados de granadilla, papilla de banano para bebés, algodón ecológico, especies nativas de madera, sábila, romero, limoncillo, cedrón; los servicios ambientales, como captura de carbono; agua o ecoturismo. Hay inmensas posibilidades de competir con éxito. Y ello sin agotar los recursos naturales. Las oportunidades de Colombia son inmensas.


Las motivaciones que hacen que los mercados ecológicos crezcan son diferentes. Para los países industrializados se trata de la conciencia de las evidentes limitaciones de los recursos naturales y la necesidad de reducir costos. Para las naciones del Tercer Mundo es la lucha contra la pobreza.